Subida al Pinajarro

Gracias a los numerosos atractivos naturales con los que cuenta el Valle del Ambroz, el senderismo es una de las prácticas deportivas más gratificantes que se pueden realizar en esta comarca. 

Numerosas son las rutas senderistas que se pueden recorrer, pero de todas ellas, la subida al Pinajarro es posiblemente la que mayor reto supone, por un lado, por lo exigente de la subida y por otro lado, por ser la cima más mítica de esta zona. Y es que con sus 2.099 metros,  el Pinajarro es el pico más alto de Hervás. 



Hacía ya tiempo que tenía ganas de realizar esta ruta, pero por diferentes motivos, no ha sido hasta este mes de mayo cuando se ha podido materializar este deseo, junto con la compañía de Mónica y David, otros disfrutones del senderismo. 

Antes de nada, indicar una serie de consejos por si tienes pensado realizar esta ruta, y es que al ser una ruta larga y exigente, es aconsejable:

👉 Llevar un buen avituallamiento, tanto sólido como líquido.

👉 Ir provistos de protección solar, pues la mayor parte del tiempo vas  a caminar sin sombra. 

👉 Echar algún cortaviento o prenda de abrigo, ya que a esas alturas, las condiciones climatológicas pueden variar en cualquier momento y las temperaturas puede que no tengan  nada que ver con las que hay en la base. 


Nuestro recorrido lo iniciamos en el aparcamiento que hay bajo la presa del Horcajo, donde si tienes posibilidad, puedes dejar el coche bajo alguno de los pocos árboles que hay, y de esta forma, a la vuelta el coche estará más fresquito. 

Desde aquí comenzamos a caminar dirección a la Chorrera (posiblemente la ruta más conocida de Hervás). Una vez que hemos superado la zona de las zetas,  a la altura del mirador que existe junto a la acequia, nos desviamos de la ruta de la Chorrera, tomando el camino que se bifurca a la derecha y que cuenta con una pendiente muy pronunciada. 

Subiendo, subiendo, alcanzamos la famosa pista Heidi, por la que tuvimos que caminar un buen tramo, siendo un recorrido muy agradable porque apenas tiene pendiente. 

Abandonamos la Heidi para comenzar a subir por una zona pedregosa, conocida como el Lomo del Zapatero,  en la que el fatídico y devastador incendio del verano pasado arrasó las retamas y escobas que había, por lo que ahora es más fácil pasar (en años anteriores al parecer esta zona era muy difícil de atravesar). 


Durante este ascenso, alcanzando la altura de los 1.700 metros comenzamos a divisar, a nuestra derecha, el Valle del Jerte y algunas de sus poblaciones más elevadas y, a nuestra izquierda, empezamos a tutear a la cima perseguida.   
Las vistas desde este punto ya son impresionantes. 


Nuestro objetivo final es el pico de la izquierda. 

Seguimos ascendiendo hasta que alcanzamos una cima que está coronada por un gran hito, en un marco con unas vistas fantásticas que daban pie a hacernos unas fotos para inmortalizar el momento. 



Desde este punto, giramos a la izquierda, para caminar por la conocida como Cuerda del Pie Sequillo, paralelos en todo momento a una pared de piedra, que rápidamente nos hizo pensar a todos el enorme esfuerzo que tuvo que suponer su construcción, más, teniendo en cuenta los precarios medios con los que contaban las generaciones anteriores.  Como curiosidad, indicar que esta pared separa  Extremadura de Castilla y León. 



Separación entre regiones.


Siguiendo la pared nos encaramamos a la cima del canchal del Pinajarro, desde el que se puede divisar perfectamente el Torreón, mítica cumbre de la Sierra de Gredos. 



Como curiosidad indicar que como encaramos el Pinajarro por su parte trasera, en este momento estábamos a más altura que el propio pico.  En este punto la temperatura era bastante fría, y la sensación térmica aún más baja, dado el viento que soplaba.  

Al fondo el Torreón






Nos salimos un momento de nuestra ruta para atravesar un enorme prado verde y poder observar desde un mejor punto las cimas de Gredos. Parece mentira que estemos tan cerca de esos emblemáticos picos. 








Retomamos el camino para encarar el último tramo para llegar a nuestro objetivo, para lo cual, tendríamos que descender algunos metros de desnivel. 


Al fondo se puede divisar nuestro objetivo final


 Por fin estábamos en el mítico Pico Pinajarro!!!!



No os podéis imaginar lo bien que sabe un bocata en una cima a la que te ha costado mucho subir y desde la que disfrutas de unas vistas impresionantes. 
Solo por vivir ese momento, merece la pena todo el esfuerzo realizado. 



Vistas inmejorables de todo el entorno

Tras un descanso para la comida y las fotos de rigor, nos dispusimos a realizar el descenso, que en este caso fue por el lado contrario al que habíamos encarado el ascenso. Poco a poco, fuimos bajando hasta que encontramos los restos de una antigua senda que iba zigzagueando, para posteriormente enlazar con un cortafuegos que está en proceso de construcción. En un momento, echas la vista atrás y ves lo rápido que te estás alejando de esa cima que tanto te ha costado alcanzar.  




Poco más a mencionar del descenso, puesto que según bajas de nivel el terreno se va volviendo más estable y con menos pendiente, llegando al final a ser una caminata más que agradable. 

Retomamos la pista Heidi y en un momento giramos a la izquierda, para tomar un desvío que nos llevará hasta la zona de Marinejo, donde alcanzaremos rápidamente el aparcamiento en el que dejamos el coche. 

En total recorrimos casi 24 kilómetros, con un desnivel acumulado de 1.400 metros y en los que empleamos un total de 9 horas, incluyendo las paradas para comer y reponer fuerzas. 

No quisiera finalizar esta entrada sin hacer un llamamiento a las autoridades con competencia en la materia (Ayuntamiento de Hervás, Diputación de Cáceres, Junta de Extremadura y Federación Extremeña de Montañismo) para que aprovechando que este año el terreno está limpio de retamas y escobas, puede ser una buena oportunidad para  marcar y establecer un sendero oficial de subida al Pinajarro, ofreciendo un nuevo y potente recurso turístico a la zona. 
Todos los pueblos deben poner en valor aquello que tienen, y creo que la subida al Pinajarro es un recurso que ha permanecido relativamente oculto durante mucho tiempo, siendo ahora un buen momento para darlo a conocer y añadirlo al conjunto de atractivos con los que cuenta esta comarca. 

Finalmlente, tengo que reconocer que ha sido una ruta para el recuerdo y cierto es que desde este día, cuando desde Hervás, levanto la mirada en dirección al Pinajarro, lo miro con unos ojos diferentes. 

Muy contento por haber podido subir esta cima, con unos grandes compañeros senderistas. 


Adjunto el TRACK DE LA RUTA


Saludos y hasta la próxima. 





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