Semana de Pasión por Las Arribes del Duero
El término “arribes” proviene de la palabra latina “ad ripa”, que significa “junto a la ribera” "junto a la orilla". Pues junto a la orilla del río Duero ha sido donde hemos pasado los días grandes de esta Semana Santa, y para ser más concretos, en el Parque Natural Arribes del Duero.
La frontera natural que establecen los ríos, ha sido utilizada históricamente, de forma recurrente, para determinar los límites geográficos de regiones y países; en este caso, el río Duero marcó la línea divisoria entre el territorio español y el portugués, a la altura de las provincias de Salamanca y Zamora.
Una vez que empiezas a conocer la zona, entiendes perfectamente que esa barrera natural creada por el río, acabara convertida en el límite oficial entre las dos naciones, y es que los cañones por los que circula el Duero en este tramo de su recorrido, son tan escarpados y difíciles de transitar, que es totalmente comprensible que durante años y siglos, establecieran un punto de separación entre dos territorios tan próximos pero a la vez, tan lejanos.
Antes de continuar, me gustaría realizar algunas aclaraciones que pueden resultar interesantes:
👉 En territorio español, esta zona forma el Parque Natural Arribes del Duero, que se sitúa al noroeste de la provincia de Salamanca y al suroeste de la de Zamora.
👉 En la zona portuguesa se encuentra el Parque Natural do Douro Internacional.
👉 Como curiosidad, indicar que la zona salmantina se conoce como "las Arribes", mientras que la zona zamorana recibe el apelativo masculino, "los Arribes".
El Parque Natural tiene bien ganado el título, ya que posee un interesante paisaje granítico, además de contar con una rica y variada flora y fauna, propios de una zona que al estar encajonada, está resguardada del viento y a la vez, presenta una elevada insolación y humedad.
Bueno, pues una vez que nos hemos situado, a continuación voy a detallar algunos de los aspectos más destacables de los recorridos que hicimos los componentes del grupo la Alberca Alta Montaña durante nuestra visita.
Aldeadávila de la Ribera fue la localidad en la que encontramos alojamiento (aconsejable buscar y reservar con tiempo) y la verdad es que nos vino bastante bien, pues desde el propio pueblo pudimos comenzar varias de las rutas, por lo que se evita tener que coger mucho el coche.
Para ir entrando en calor, la primera de las rutas que hicimos fue la conocida ruta del Pozo de los Humos, donde el río Uces salva un desnivel de 50 metros, con una doble caída. Sin embargo, he de decir que las espectaculares imágenes que había visto en internet de este salto, pusieron el listón excesivamente alto, lo cual, unido a las altas temperaturas que hacía ese día y la gran cantidad de gente que nos encontramos, no fue todo lo impresionante que había pensado... Conclusión: No es bueno ver tanto internet, jajaja.
No obstante, como aquellas cosas agradables cuando pasan sin que las esperes, son las que más gustan, la segunda parte de la ruta nos sorprendió muy gratamente, cuando caminando por una zona de umbría, de repente nos encontramos con una gran cascada en la que además tenías que pasar por detrás de la caída de agua. Sin duda alguna fue el tramo más especial de esta ruta y el que nos dejó un fantástico sabor de boca.
Adjunto el TRACK DE LA RUTA
El Viernes Santo realizamos la ruta del Camino de Hierro.
Esta ruta discurre por un tramo de la línea de tren que en su día comunicaba Salamanca, con la industriosa ciudad portuguesa de Oporto. La construcción supuso un hito de la ingeniería de su tiempo, pues tuvieron que emplearse a fondo para poder salvar los enormes desniveles y accidentes geográficos de una zona tan abrupta.
Consideraciones importantes a tener en cuenta respecto a esta ruta:
👉 Para poder realizarla hay que hacer previamente una reserva y abonar una cantidad de dinero, que actualmente es de 8 euros. Aquí dejo el enlace: Reservas Camino de Hierro
👉 Existen dos opciones: ruta corta y ruta larga.
👉Para hacer la ruta, hay que dirigirse al parking del Muelle Fluvial de Vega Terrón, donde comprueban que tienes hecha la reserva y donde te dejan un chaleco reflectante que debes llevar puesto durante la caminata, así mismo, te proporcionan una linterna, que necesitarás para atravesar los numerosos túneles que tiene el recorrido. En ese muelle, te recoge un autobús que te lleva hasta al punto de inicio de la ruta, que se encuentra en la estación internacional de la Fregeneda (en el caso de hacer la ruta larga).
Se trata, por lo tanto, de una ruta lineal, en la que el destino se encuentra en el Muelle Fluvial de Vega Terrón. Durante el recorrido se atraviesan 19 túneles y 10 puentes. El túnel más largo es el primero de todos, que cuenta con una longitud de 1,5 kilómetros. La duración media del recorrido es de 4 horas y media.
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| La ruta discurre paralela al río Águeda, afluente del Duero. |
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| Forma diferente de pasar una despedida de soltero. |
Para el Sábado Santo, nos esperaba otra gran ruta, que en este caso nos iba a llevar por diferentes y espectaculares miradores. En concreto, hicimos la Ruta del Mirador de Lastrón, Mirador Picón de Felipe y Mirador del Fraile. Desde mi punto de vista, fue la ruta más espectacular de todas, aunque para gustos los colores.
Se trata de una ruta circular, en la que recorrimos unos 22 kilómetros y en la que hay que hacer numerosas subidas y bajadas. Muy recomendable llevar crema solar, ya que en algunos tramos corre poco aire, pues estás caminando por zonas muy encajonadas, por lo que apete ir en manga corta y como a la vez, el sol pega con fuerza, es aconsejable hacer uso de la mencionada protección.
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| Mirador de Lastrón |
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| Rosa de Alejandría. |
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| Mirador Picón de Felipe. |
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| Mirador del Fraile |
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| Espectacular presa de Aldeadávila, desde el Mirador del Fraile |
Respecto a tema de lugares para comer, indicar que Aldeadávila cuenta con numerosos bares y restaurantes. En nuestro caso, las comidas las hicimos todas durante las rutas, pero sí es cierto que tras finalizarlas pudimos tomar unas cervezas en algunos de los bares del pueblo, que además estaban muy animados por ser días festivos.
Para las cenas estuvimos en el restaurante del Hotel Rural Centro de las Arribes y en el Restaurante El Paraíso, estando todo bastante bueno.
Como producto típico de la zona, destacar el hornazo, siendo el elaborado con masa dulce el tradicional de esta tierra.
Resaltar también lo amables y predispuestos a la conversación que están las personas mayores del pueblo, que nos narraron lo difícil que siempre ha sido la vida en esta zona, en la que una parte muy importante de su economía estuvo, en el pasado, fundamentada en el contrabando, pasando mercancías desde Portugal, en barcas tiradas por cuerdas, con las que atravesaban el río antes de la construcción de la enorme presa.
Finalmente, dejo algunas fotos curiosas que pude tomar de nuestros paseos por el pueblo.
Bueno, pues hasta aquí este relato de lo que ha sido nuestro periplo de Semana Santa por el Parque Natural de Arribes del Duero. Espero que os haya resultado interesante y que os haya entrado ganas de visitarlo, pues merece la pena, aunque eso sí, no lo hagáis en los meses más calurosos del año.
Dejo aquí TODAS LAS FOTOS.
Saludos y hasta la próxima!!!!







































































Estupendo reportaje Javi.
ResponderEliminarComo siempre, entran ganas de ir a visitar los lugares que describes y nos muestras con esas fantásticas fotos que haces, y en mi caso de revivirlos en la mejor compañía.
Muchísimas gracias.
Muchas gracias Luisa¡¡¡
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